Salir del Samsara.

Paola Rivas

by Paola Rivas

Story
Münster, Alemania. 2024

Del sánscrito, “Samsara” significa: la rueda de la vida que no se detiene.

En varias doctrinas espirituales se sabe que esta experiencia de vida en este planeta tal como lo conocemos es una breve escuela. Las personas y las situaciones serán repetitivas hasta que se reconozca el patrón, se haga un trabajo personal y luego se pueda cambiar el ciclo. La filosofía tibetana afirma hermosamente: “es un regalo estar presente y ser consciente de ello”.

Muchos creen o no en la reencarnación, muchos creen o no que nuestra humanidad ha sido “reiniciada” un par de veces y se han dado cuenta de las misteriosas “brechas” en la historia del mundo que nos han contado, como borrar todo legado de culturas/civilizaciones sabias, grandes y avanzadas como la Atlántida, Tartaria, Göbleki Tepe, los Mayas, Olmecas, Teotihuacan, Sumeria, por mencionar solo algunas.

Lo que se ha encontrado arqueológicamente y se ha interpretado como que muchos dicen lo mismo pero en diferentes idiomas: la muerte no es un fin. Así, conociendo la existencia de muchos libros sagrados y místicos de importantes tradiciones, culturas y civilizaciones, se hace referencia a un lugar llamado “cielo, paraíso” y al opuesto “infierno, abismo”. Pero poco nos damos cuenta de que esos no son lugares físicos sino estados de nuestras propias mentes. Dependiendo de nuestras emociones, pensamientos, acciones, comportamientos, hábitos, moldeamos consciente o inconscientemente nuestra vida diaria mientras caminamos por esta vida y planeta. ¿Le darías las llaves de un auto de carreras profesional de Fórmula 1 a un niño? ¿O un arma? Supongo que tu respuesta lógica sería “no”. Sin embargo, lo interesante es que fue solo una alegoría de nosotros mismos y nuestras propias mentes no entendidas. Muchas veces es como estar en piloto automático, existiendo, respirando, comiendo, durmiendo, caminando… Pero a veces sin motivo, sin propósito, como zombies modernos, inmersos en la ilusión de un mundo virtual, sin darnos cuenta de que la propia jaula de la comodidad nos aleja de nuestros sueños del alma. Entonces, ¿cómo llegar allí si no hay una puerta de salida visible ni un ascensor que nos lleve?

Por más hippie o Yoda que suene, la respuesta siempre ha estado dentro de nosotros, pero el ruido del exterior, la prisa del mundo moderno ha adormecido nuestra capacidad de reconocer la llamada del camino. ¿Quieres una pista? Claro: perdónate a ti mismo y a los demás por los errores, cada uno a su propio nivel de conciencia y con las herramientas disponibles, se hizo lo mejor que se pudo, libera tus miedos ya que el universo te respalda, muchos lo llaman fe, participa en actividades que ayuden a liberar el dolor y el sufrimiento de ti mismo así como de todos los seres sintientes, desapegándote de personas, lugares, hábitos o situaciones que ya te diste cuenta de que no aportan nada para tu desarrollo en la mejor versión de ti mismo. Sí, suena mucho más fácil de lo que realmente se necesita para lograrlo. Aceptar y aprender de nuestros errores, tanto individual como colectivamente, es la única manera de evolucionar o de acercarnos a la autodestrucción.

¿Cuál será tu elección? ¿Aquí y ahora, hoy?

© Paola Rivas 2025-02-01

Genres
Biographies
Moods
Challenging, Reflective, Hopeful